Metodología orientada al desarrollo de habilidades técnicas específicas mediante práctica repetida, observación guiada y retroalimentación inmediata. Los estudiantes trabajan en pequeños grupos y rotan por estaciones donde ejecutan procedimientos en simuladores, maniquíes o modelos de entrenamiento, siguiendo una lista de verificación con pasos críticos de desempeño.
La actividad se centra en la ejecución precisa de la habilidad, sin incorporar de manera prioritaria comunicación clínica ni toma de decisiones complejas. El docente puede iniciar la sesión con una
demostración o apoyarse en videos tutoriales previamente revisados por los estudiantes. Durante la práctica, docentes y pares entregan retroalimentación utilizando la lista de verificación para corregir errores y mejorar la técnica.
Al finalizar, se realiza una evaluación formativa del aprendizaje. Ejemplos de EHA incluyen: punción lumbar, intubación, instalación de sondas, técnicas quirúrgicas básicas y otros procedimientos que requieren práctica deliberada antes de integrarse a escenarios clínicos más complejos.
Metodología orientada a integrar habilidades previamente aprendidas en contextos más amplios de atención clínica. Los estudiantes trabajan en pequeños grupos, rotan por estaciones y asumen distintos roles, como profesional, paciente, observador o asistente, para analizar casos, evaluar necesidades, tomar decisiones y ejecutar acciones acordes al curso de atención.
A diferencia del Entrenamiento de Habilidades Aisladas, el foco no está solo en la técnica, sino en cómo esa habilidad se selecciona, adapta y aplica dentro de una situación clínica. Los estudiantes pueden utilizar tarjetas de retroalimentación para verificar sus
decisiones antes de avanzar, favoreciendo una práctica segura, progresiva y guiada. La lista de verificación se organiza en torno a macro tareas de atención, más que a los pasos específicos de un procedimiento.
Al finalizar cada estación, los grupos discuten preguntas orientadoras y reciben retroalimentación formativa. Ejemplos de EHI incluyen: selección de pruebas de fuerza muscular, elección de procedimientos según el caso, definición de pruebas psicológicas para distintos pacientes o integración de técnicas previamente entrenadas dentro de una atención clínica estructurada.
Metodología orientada al desarrollo de habilidades clínicas no invasivas mediante práctica repetida entre estudiantes. Los participantes trabajan en pequeños grupos, habitualmente en tríos, alternando roles de profesional, paciente y observador para ejecutar procedimientos, practicar técnicas de evaluación o desarrollar habilidades de comunicación, siguiendo una lista de verificación con pasos críticos de desempeño.
A diferencia del Entrenamiento de Habilidades Aisladas, esta práctica no se centra solo en la técnica, sino también en la interacción con la persona que recibe la atención. Permite entrenar consentimiento, explicación del procedimiento, escucha activa,
respeto, comodidad del paciente, lenguaje profesional y relación terapéutica inicial. No incorpora toma de decisiones complejas, ya que el foco está en practicar la habilidad de manera segura, guiada y progresiva.
La retroalimentación es inmediata y puede ser entregada por docentes y pares, utilizando la lista de verificación para identificar fortalezas, corregir errores y mejorar el desempeño. Al finalizar, se realiza una evaluación formativa del aprendizaje. Ejemplos de PP incluyen: entrevista clínica, examen físico, escucha activa, educación al paciente y otras habilidades no invasivas propias de la atención en salud.